jueves, 7 de mayo de 2009

Evitar el contagio

Prevención Gripe porcina y común


Evite el contacto directo con personas de aspecto enfermizo o que tengan fiebre y tos. Lávese las manos con agua y jabón a menudo y concienzudamente. Lleve una buena higiene de vida: duerma bien, coma alimentos nutritivos y manténgase físicamente activo. Si hay algún enfermo en la casa: Procure que el enfermo ocupe una zona aparte en la casa. Si eso no es posible, mantenga una separación de 1 metro entre el paciente y las demás personas. Tápese la boca y la nariz cuando cuide al enfermo. Encontrará máscaras en el comercio, o puede fabricarlas con los materiales que tenga a mano, siembre que sean desechables o se puedan lavar convenientemente. Lávese las manos concienzudamente con agua y jabón después de cada contacto con el enfermo. Trate de mantener bien ventilada la zona donde se encuentra el enfermo. Utilice las ventanas y las puertas para crear corrientes de aire. Mantenga limpio el entorno utilizando productos domésticos de limpieza. Si vive en un país donde la gripe porcina ha causado la muerte de alguna persona, aténgase a los consejos que dicten las autoridades locales de salud. EVITAR EL CONTAGIO Una persona que ha contraído el virus de la gripe puede pasárselo a otra al estornudar, al toser o a través de las manos. Los síntomas de la gripe porcina son los de la gripe común --fiebre repentina, dolor muscular, irritación de garganta y tos seca--, pero los enfermos también pueden sufrir vómitos y diarrea severos. Lo que las autoridades sanitarias recomiendan a la gente para evitar el contagio es que se laven las manos frecuentemente, ya que el uso de mascarillas, según los expertos, no suele ser de gran ayuda. Los virus de la gripe pueden flotar en pequeñas partículas de saliva o moco, pero generalmente no recorren más de uno o dos metros. Sin embargo, al depositarse luego en superficies, pueden acabar entrando en contacto con la boca, los ojos o la nariz.

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